En el caso de la población adulta, el SIDA (explicada en el apartado de muertes evitables en la infancia) y la tuberculosis son básicamente las enfermedades responsables de la mayoría de muertes en los países en vías de desarrollo junto con la mortalidad materna.
Incluso así, hay factores, como la debilidad de los sistemas de salud, que contribuyen a engrosar el número de muertes evitables en los adultos.
Tuberculosis
Considerada, desde hace pocos años, una enfermedad en regresión en todo el planeta, la tuberculosis ha ido incrementando su presencia en los hogares de los países empobrecidos hasta convertirse en la tercera causa de muerte en adultos a nivel mundial.
Este rebrote desmesurado es debido a la combinación de elementos como las crisis económicas que producen malnutrición y desnutrición, el colapso de los sistemas sanitarios, el creciente número de personas refugiadas y desplazadas, la aplicación insuficiente de medidas de control, la expansión del VIH/SIDA y la multi-resistencia a los fármacos.
Enfermedades tropicales
Las enfermedades tropicales son un conjunto de enfermedades que preferentemente, afectan a la población de los países empobrecidos y que se trasmiten por vectores, es decir, por mosquitos, por chinches o por moscas, entre otros.
La mayoría de estas patologías son olvidadas, ya que existe una escasa inversión en investigación y desarrollo de herramientas para el diagnóstico y los tratamientos.
Estas enfermedades, no son, en su conjunto, altamente mortíferas en las primeras etapas, pero sí causan gran morbilidad y discapacidades en la población adulta y se complican cuando coexisten con otras enfermedades. Este impacto en la población adulta dificulta el desarrollo económico y social.
En el caso de la enfermedad de Chagas se podría prevenir la transmisión por el chinche y con la mejora del estado de las viviendas, o evitar el avance de la enfermedad con la detección precoz de casos, ya que el tratamiento existente es eficaz en las primeras etapas de la enfermedad, cuando ésta es asintomática. En lo referente a la transmisión vertical se podría reducir con el cribado de las mujeres embarazadas.
Enfermedades no infecciosas39
Se estima que en el año 1998, sólo las enfermedades no infecciosas contribuyeron en casi el 60% de las defunciones mundiales. Para el año 2020, se prevé que estas enfermedades sean la causa del 73% de la mortalidad mundial.
En los países empobrecidos ha habido, en los últimos años, un aumento desproporcionado de éstas y el aumento está contribuyendo en acentuar las diferencias de salud entre los países y dentro de ellos.
Por ejemplo, el 1998, el 77% del total de defunciones atribuidas a enfermedades no infecciosas se registró en los países en vías de desarrollo.
Cuatro de los principales enfermedades no transmisibles, es decir: enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), están asociadas a factores de riesgo que se pueden prevenir. Por tanto, la estrategia mundial de la lucha contra estas enfermedades tendría que poner especial atención en la lucha contra estos factores de riesgo, es decir, en la prevención, así como también en la promoción y la vigilancia.