Para lograr el objetivo del enfoque de GED, se introducen herramientas y términos como el análisis de género, que facilita la información desde este punto de vista, y la perspectiva de género, que será de gran utilidad en el planteamiento político, teórico y técnico. Dicha perspectiva propone una modificación de las estructuras de desigualdad de género en todos los niveles de vida y, por ello, una “deconstrucción” del paradigma androcéntrico, el cual significa “una visión del mundo y de las cosas desde el punto de vista teórico y del conocimiento, en el que los hombres son el centro y la medida de todas ellas, haciendo invisible todo el resto, como son las aportaciones y las contribuciones de las mujeres en la sociedad”16.
La estrategia de Gender mainstreaming o institucionalización de la perspectiva de género, también asumida por el enfoque GED y la IV Conferencia Mundial Sobre la Mujer (Beijing, 1995), quiere situar las cuestiones de igualdad de género en el centro de las decisiones políticas, de las estructuras institucionales y de los mecanismos de distribución de recursos17. La manera de lograrlo es a través de:
16 Bastardes, C. y Franco, L. Estudi-Diagnòstic: la perspectiva de gènere en el treball de les ONGD catalanes. Comisión de género de la FCONGD. 2006.
17 López, I. Mainstreaming de Género e implicaciones para la práctica de las organizaciones. Segundo seminario de Género en el Desarrollo de la FCONGD en Barcelona. 2002.